Mostrando entradas con la etiqueta Visita ad limina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Visita ad limina. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de marzo de 2014

Monseñor José Mazuelos, obispo de Asidonia-Jerez, realiza la Visita Ad Limina y se reúne con el Papa Francisco

Dicho viaje al Vaticano fue realizado entre los pasados días 3 y 8 de marzo, días en los obispos del sur pudieron acudir a los distintos dicasterios de la curia romana y tener un encuentro personal con el Sumo Pontífice

Jerez, 11 de marzo de 2014.-
Monseñor José Mazuelos, obispo de la Diócesis de Asidonia-Jerez, ha realizado durante la pasada semana (del tres al ocho de marzo) la Visita Ad Limina junto al resto de obispos del sur de España al Vaticano (los obispos del norte realizaron la misma visita la semana anterior, coincidiendo los ochenta y tres obispos de España el día tres de marzo), en la cual han podido saludar cada uno de ellos de manera personal al Papa Francisco. De este modo, José Mazuelos tuvo la ocasión de reunirse con el Sumo Pontífice, así como las tres personas que le acompañaban en el viaje: el Secretario Particular, Luis López-Cuervo, el Vicario General, Federico Mantaras, y el Vicario de Pastoral, Diego Valle. Además, nuestro obispo entregó al Papa a modo de obsequio de parte de nuestra Diócesis un estuche con una botella de ‘Cardenal Mendoza’.

Los obispos tenían, además, la tarea de acudir a los distintos dicasterios de la curia romana. En concreto, el obispo de nuestra Diócesis visitó a lo largo de la semana la Congregación para la doctrina de la fe, la Congregación para el culto divino, el Consejo pontificio para los laicos, la Congregación para el clero, la Congregación para los institutos de vida consagrada y la Congregación para la educación católica.



martes, 4 de marzo de 2014

VISITA AD LIMINA Entrevista con monseñor José Mazuelos (04-03-14)

El obispo de Asidonia-Jerez, monseñor José Mazuelos Pérez, es entrevistado por Gabriel Álvarez Leiva, redactor de Cope y Delegado Diocesano de MCS, antes de comenzar la segunda jornada de la Visit a ad Límina (04-03-14). 

lunes, 3 de marzo de 2014

Monseñor Mazuelos y sus compañeros de visita ad límina iniciará su segunda jornada en Roma con Eucaristía ante la tumba de San Pedro

Este martes se dedica a reunirse con la Congregación para la Doctrina de la Fe y el Pontificio Consejo para los Laicos, mañana miércoles tocará hacer lo propio las congregaciones para el clero, la vida consagrada y la educación católica y el viernes será recibido por la de los Obispos y la del Culto Divino

Jerez, 3 de marzo de 2014.-
El mensaje del Papa Francisco a los obispos españoles, tanto los que terminan hoy su visita ad limina como los que han comenzado este lunes, preside el inicio de los encuentros con los diferentes dicasterios que fundamentan la rendición de cuentas que estas citas quinquenales significa y en los que comienza a hallarse inmerso monseñor José Mazuelos Pérez, obispo de Asidonia-Jerez, junto a los 37 compañeros de las provincias eclesiásticas de Sevilla, Granada, Santiago de Compostela, Oviedo, Barcelona y Tarragona.

Tras la intervención del presidente de la Conferencia Episcopal Española en la que monseñor Rouco recordó el propósito de servir al Pueblo de Dios en nuestro país, el Santo Padre les indicó que “ahora que estáis sufriendo la dura experiencia de la indiferencia de muchos bautizados y tenéis que hacer frente a una cultura mundana, que arrincona a Dios en la vida privada y lo excluye del ámbito público, conviene no olvidar vuestra historia. De ella aprendemos que la gracia divina nunca se extingue y que el Espíritu Santo continúa obrando en la realidad actual con generosidad”, añadió.

“No será difícil encontrar esos caminos si vamos tras las huellas del Señor”, señaló explicando que “en esta búsqueda, es importante que el obispo no se sienta solo, que sea consciente que también la grey que le ha sido confiada tiene olfato para las cosas de Dios”. Así, se refirió el Papa a los sacerdotes y los laicos del mismo modo que instó a “despertar y avivar una fe sincera” que “favorece la preparación y acompañamiento de las familias”, se interesó por las vocaciones en España y subrayó que “el amor y servicio a los pobres es signo del reino de Dios que el Señor vino a traer”.

Los obispos de este segundo grupo estarán en Roma hasta el próximo sábado día 8 de marzo y desarrollarán la siguiente agenda:

  • Martes 4 de marzo.- 08,00 h.- Misa ante la tumba de San Pedro.
    • 11,00 h.- Congregación para la doctrina de la Fe.
    • 16,00 h.- Pontificio Consejo para los laicos.
  • Miércoles 5 de marzo.- 09,00 h.- Congregación para el Clero.
    • 10,30 h.- Congregación para la Vida Consagrada.
    • 12,00 h.- Congregación para la Educación Católica.
    • 19,30 h.- Eucaristía de imposición de la ceniza en el Colegio de San José.
  • Viernes 7 de marzo.- 10,30 h.- Congregación para los obispos.
    • 16,00 h.- Eucaristía en la Basílica de San Pablo Extramuros.
  • Sábado 8 de marzo.- 09,00 h.- Congregación del Culto Divino.
    • 10,30 h.- Audiencia con el Santo Padre.
El Obispo con los sacerdotes diocesanos que estudian en Roma

Los Obispos españoles en Roma

Discurso del Santo Padre Francisco a los obispos de la Conferencia Episcopal Española en visita "ad limina apostolorum"

Sala del Consistorio
Lunes 3 de marzo de 2014

Queridos hermanos, 
 
agradezco las palabras que me ha dirigido en nombre de todos el Presidente de la Conferencia Episcopal Española, y que expresan vuestro firme propósito de servir fielmente al Pueblo de Dios que peregrina en España, donde arraigó muy pronto la Palabra de Dios, que ha dado frutos de concordia, cultura y santidad. Lo queréis resaltar de manera particular con la celebración del ya cercano V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, primera doctora de la Iglesia. 

Ahora que estáis sufriendo la dura experiencia de la indiferencia de muchos bautizados y tenéis que hacer frente a una cultura mundana, que arrincona a Dios en la vida privada y lo excluye del ámbito público, conviene no olvidar vuestra historia. De ella aprendemos que la gracia divina nunca se extingue y que el Espíritu Santo continúa obrando en la realidad actual con generosidad. Fiémonos siempre de Él y de lo mucho que siembra en los corazones de quienes están encomendados a nuestros cuidados pastorales (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 68).

A los obispos se les confía la tarea de hacer germinar estas semillas con el anuncio valiente y veraz del evangelio, de cuidar con esmero su crecimiento con el ejemplo, la educación y la cercanía, de armonizarlas en el conjunto de la «viña del Señor», de la que nadie puede quedar excluido. Por eso, queridos hermanos, no ahorréis esfuerzos para abrir nuevos caminos al evangelio, que lleguen al corazón de todos, para que descubran lo que ya anida en su interior: a Cristo como amigo y hermano.

No será difícil encontrar estos caminos si vamos tras las huellas del Señor, que «no ha venido para que le sirvan, sino para servir» (Mc 10,45); que supo respetar con humildad los tiempos de Dios y, con paciencia, el proceso de maduración de cada persona, sin miedo a dar el primer paso para ir a su encuentro. Él nos enseña a escuchar a todos de corazón a corazón, con ternura y misericordia, y a buscar lo que verdaderamente une y sirve a la mutua edificación. 

En esta búsqueda, es importante que el obispo no se sienta solo, ni crea estar solo, que sea consciente de que también la grey que le ha sido encomendada tiene olfato para las cosas de Dios. Especialmente sus colaboradores más directos, los sacerdotes, por su estrecho contacto con los fieles, con sus necesidades y desvelos cotidianos. También las personas consagradas, por su rica experiencia espiritual y su entrega misionera y apostólica en numerosos campos. Y los laicos, que desde las más variadas condiciones de vida y respectivas competencias llevan adelante el testimonio y la misión de la Iglesia (cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. Lumen gentium, 33).

Asimismo, el momento actual, en el que las mediaciones de la fe son cada vez más escasas y no faltan dificultades para su transmisión, exige poner a vuestras Iglesias en un verdadero estado de misión permanente, para llamar a quienes se han alejado y fortalecer la fe, especialmente en los niños. Para ello no dejéis de prestar una atención particular al proceso de iniciación a la vida cristiana. La fe no es una mera herencia cultural, sino un regalo, un don que nace del encuentro personal con Jesús y de la aceptación libre y gozosa de la nueva vida que nos ofrece. Esto requiere anuncio incesante y animación constante, para que el creyente sea coherente con la condición de hijo de Dios que ha recibido en el bautismo.

Despertar y avivar una fe sincera, favorece la preparación al matrimonio y el acompañamiento de las familias, cuya vocación es ser lugar nativo de convivencia en el amor, célula originaria de la sociedad, transmisora de vida e iglesia doméstica donde se fragua y se vive la fe.Una familia evangelizada es un valioso agente de evangelización, especialmente irradiando las maravillas que Dios ha obrado en ella. Además, al ser por su naturaleza ámbito de generosidad, promoverá el nacimiento de vocaciones al seguimiento del Señor en el sacerdocio o la vida consagrada.

El año pasado publicasteis el documento “Vocaciones sacerdotales para el siglo XXI”, señalando así el interés de vuestras Iglesias particulares en la pastoral vocacional. Es un aspecto que un obispo debe poner en su corazón como absolutamente prioritario, llevándolo a la oración, insistiendo en la selección de los candidatos y preparando equipos de buenos formadores y profesores competentes.